Cuando me pierdo no encuentro otra dirección más que recurrir a la caja de cigarrillos (que olvidaste y apropié) y te extraño; inhalo el aire lleno de humo, imaginando respirar tu aire. sentir tu respiración.
No sé cuántas caras tenés.
no sé si conozco alguna.
pero me hacés sonreír.
nunca he cambiado para mí
quiero arreglarme junto a ti.