Ayer superé una crisis muy difícil; fue terrible. Estuve al borde del filo, de ese estúpido egoísmo que me engaña. Iba a atraconarme porque no aguantaba más. Quería saborear todo; la comida del perro también iba a gustarme. No tenía hambre, pero sí DESEO.
Es la peor tortura, y si bien, soy un tanto masoquista, esto no me resulta muy divertido.
Hoy no había manzana, por lo tanto me comí una medialuna con jamón y queso.
Espero resistir, NO VOY A QUEBRAR.
No romperé mi promesa (mi hermana merece ser feliz) no No NO NO!