no puedo dormir.
me tomé la pastilla a horario, caminé, salté, corrí, di vueltas por la casa, pero no pude controlar la ira, bronca, o adrenalina que sentía.
Quería morder, apretar, romper, o simplemente llorar.
Acostada, decidí jugar con las manos. empecé a moverlas bruscamente, porque la ira era incontrolable. apreté un poco las muñecas, pero no tenía fuerzas.
intenté gritar, no tengo fuerzas para hablar.
A las nueve me tomé un tranquilizante, a las 23 otro, son casi las 4:25 am y no consigo dormir.
Será que me expuse demasiado?
me arriesgué a enfrentarme al fuera sin tener en cuenta que pasaría esto. En realidad, sabía que existía la posibilidad, pero lo hice por mamá.
- gracias por la carta (abrazo)
- de nada (sonrisa sin mucha emoción - dormidísima)
- me querés hacer un regalo?
- decime a ver, plata no tengo.
- venís a comer a la casa de la abuela. si querés después te vas con papá a la quinta, pero vení... o querés ir?
- no mami, voy a la casa de la abuela. donde sea, yo quiero estar con vos. donde vayas yo voy.
entonces estuve todo el día en la casa de mi abuela, expuesta a fideos, ravioles, pollo al horno, helado, facturas, coca, chicos muchos, ruidos insoportables, luces, música.
Debo admitir que me cuidaron muy bien.
Gracias.
También pasé mucho rato preocupada. temía llegar a esto que me pasó hace unas horas. Si me hubiera visto mi hermana hubiera gritado que tenía un ataque de epilepsia.
no podía contenerme. comencé, entonces, a moverme. los brazos, las piernas, la cabeza me daba vueltas, quería vomitar, estaba aburrida, alterada y con muchas ganas de dormir y no pensar en nada.
me levanté para ir al baño, me enfrenté con el espejo. Está tomando revancha, por favor ¡ten piedad!
a todo esto mi hermana salta de la cama, UGLY! qué hiciste? QUÉ PASÓ?!!!
- nada, sólo fui al baño. mami fijate no sé lo que ugly hizo, maaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaami. (dormidísima)
- sh, callate tranquila fui al baño nada más. (angustiada)
- ¿eh? ¿quién sos? (en el 1er sueño)
- yo, pelotuda, dormí que en dos horas tenés que levantarte. (tentada)
Reí, después de descargarme con mis muñecas.