sábado, octubre 3

tinta

Intengo ahorcarme casi todas las noches, es una elegante manera de suicidarme y pedir ayuda a la vez.

Tengo un grave problema que no puedo solucionar: no sé qué me pasa, pongo reversa y retrocedo, cada vez más.

¿Cómo freno?

no sé donde se encuentra el virus, por lo que no puedo atacarlo ni desinfectarme.

recién me estaba por agarrar otra crisis, por lo que decidí sentarme a escribir y pensar.

Quiero recuperar el deseo de vivir.
Quizás perdiendo un poco de vida, la extrañaría.
capaz que si me alejo del mundo, voy a querer volver a él.

Mis ganas de escapar continuan y crecen, desesperándome.
Salgo a caminar, no soporto el encierro, ni las personas que están conmigo, yo incluída.

Grito por ayuda, un abrazo es suficiente.
Mi familia me lo dio.
Ya no necesito nadie más.

papá tenía razón: no valía la pena ... no merecía.-