jueves, enero 21

historias fantásticas

Lo nuestro, mejor dicho lo mío, fue un tétrico cuento creado por mi imaginación que, como ya lo sabe el mundo, carece de límites. Una historia que nunca tuvo introducción, más bien MUCHOS nudos; por ellos intentaba vomitar cada noche: no podía respirar. Necesita que ese protagonista se hiciera presente en persona no sólo en ilusiones. Este cuento nunca tuvo descenlace. NUNCA intenté darle fin porque SIEMPRE mantenía la Fé.
Me cansé de vivir de esperanzas, de mentiras piadosas que supuestamente no matan, pero sí me hacen mucho daño.
No hablo de culpas, y si debería hacerlo empezaría por mí.
Siempre fui una novelera del orto sin ovarios. NUNCA tuve la valentía suficiente para enfrentarme a mis miedos. Me daba pánico el simple hecho de pensar en la idea de verte y desearte. No toleraba mis deseos, no los aceptaba por muchos motivos: sabía que el mundo gritaría fuerte destruyéndome junto con mi imperio mágico de felicidad, y también reconocía que podía estar equivocada.

Suplicaba ¡auxilio no te vayas! ahora sólo pido que si tenés que marchar lo hagas con cuidado y que encuentres en tu camino la felicidad que en mi tonta alucionación no podíamos descubrir.
ButterfLy you can fly away. Ya no te voy a retener. Que sea como debe ser.