Un amigo me aconsejó que fuera más sutil. Pero cómo hacerlo cuando ocupo mi día pensándote, imaginando tu sonrisa perfecta, tu cuerpo tallado como obra de arte que parece nunca terminar, porque cada vez que me detengo a observarte descubro detalles increíblemente adorables.
Entonce como estrella fugaz aparecés deslizándote sobre mi universo, iluminándolo. Pero la luz brillante y cálida se apaga tan pronto descubro que cada día te adoro más y sin permitirme admirarte por completo, te vas... te diluís en el Cielo, desaparecés.
Resulta imposible creer que exista alguien como vos.