domingo, julio 10

 No puedo evitar extrañarte. Es muy raro lo que me pasa cuando veo tu foto; siento odio, ganas de llorar, envidia y amor. Deseo ser ESA mujer a la que abrazas, deseo ser tu novia; que me abraces ASÍ de fuerte, que me digas "te amo"; que te mueras de amor POR MÍ, y en el medio de la noche confesarme que sos feliz, y que te encantan mis besos.

Odio por mí porque me da asco: mi cuerpo, mi boca, la mirada de loca obesa sin retorno. Detesto que no seas quien me ame hoy, que no podamos hacer el amor como lo hago con él todos los días. Él me cuida como vos no podrías, él me da la vida que con vos no tuve ni tendré.
A tu lado era muerte, por más enérgico que haya sido el apego sabíamos que era tan improbable que sobreviviera como encoñtrar la cura al cáncer.
En cierto modo, te sufrí como una enfermedad. Padecí mucho tiempo la abstinencia de besarte entera; [sos] un apetito insaciable.

Ahora a duras penas vivo de las noches de pasión ténues que abrigan a mi corazón cansado de este cruel invierno...
[no veo la hora de entibiar mi boca con la tuya]

Me introduzco en la boca del lobo,
y sé que me puede comer,
pero poco me importa, me arriesgo por vos.
Espero que veas mi huella, ingenua te espero,
espero que vengas por mí.