Me siento muy mal conmigo misma. No sé porqué hago lo de siempre. Supongo por venganza, supongo por miedo. La intolerancia me llevó lejos, me hizo perderle el respeto a todo, triste es que todo, signifique lo único que tengo: ella.
Ella me vuelve loca. Desespero al sentir que me descuida. Soy sensible al extremo, necesitando así protección las 24 hs. Y ella es perfectamente efectiva, más que las toallitas always sin alas.
Me quiero ir lejos. Quiero resumir el doloroso pasado, reemplazando las millones de marcas en una solitaria cicatriz. Pero tomaría mucho tiempo y mucha imaginación. Es imposible borrarlo todo, es imposible olvidar.
Sin embargo, ella me ayuda. Sostiene mi cuerpo deshilachado. Lo repara.
Sus pestañas me cubren de cualquier mal, por más poderoso que sea, lo aniquila. Hermosa es.