Falta de coraje. Para abandonar algo que me mantiene alertamente viva debo ser fuerte, fuerte como un escudo. Para evitarte, comida, tengo que aprender a negarte... a odiarte en lo posible.
pero te amo, como también al agua, sol y no tanto al mar pero sí a las olas. Con qué potencia golpea la arena, sentirá culpa? Porque yo cuando me alimento sí; en abundancia, como todo lo que como. Qué atípica redundancia...
Sarah McLachlan tiene nomás dos canciones agradables. Mis ojos y hasta la buena cicatrización, es la única cualidad que ha sobrevivido a la guerra.
Por qué marqué un camino? Por qué insisto en recorrer el laberinto.. si ya había salido.