que duelen cuando están o si se van,
hay amores sin orgullo,
que viven de perder la dignidad.
tu vida me sirvió para morirme,
la muerte me enseñó que hay que vivir.
No arregles lo que no se descompuso,
que nadie aquí está listo pa' cambiar,
amores que se gastan con el uso,
merecen libertad y descansar.
No pidas que te diga lo que sabes,
ni quieras tú saber lo que no sé,
de todo lo demás tienes las llaves,
y si hace falta lo
Mi psiquiatra dijo sabías y certeras palabras sobre mí. Que desconfiaba hasta de mi sombra y que en ciertas cosas tenía razón. Que con cada decepción de amor me caigo y que, una cosa es vivir y otra cosa es respirar.
Lo último fue en respuesta a mi desesperada inquietud:- cómo vivo sin ella?
-Insisto: una cosa es vivir y otra respirar.