Desconectaron el respirador y ahora tengo que inflar los pulmones por cuenta mía.
Pero, ¿se aprende tal dificultad de un segundo al otro? Fallar un minuto significa morir.
Entonces inhalo y exhalo -sin detenerme a sentir la hiperventilación que marea- constantemente durante horas.
Quiero enseñarle a mis ojos que pueden mirar, así comprenderé que no necesito un espejo que me siga como sombra, que tengo luz. Guiarme de ella, llenarme de mí, quererme debo.
No quiero pero estoy obligada a estar sola, conmigo.