viernes, septiembre 11

¿a dónde voy?

Releía las últimas entradas y seguía sin entender porqué te extraño tanto.
Analizaba mis salidas de emergencia, y descubría que te necesito como mamá. Me hace falta (egoísmo puro) una persona como vos. Con esa mirada protectora típica de una leona. Ves, ahora te llamaría. Cuando hablo de
carecer de
hablo exactamente de esto: Estoy sola, admito que decido estarlo... podría tranquilamente ir a dormir con mi mamá. Pero no quiero dormir, quiero hablar, quiero cantar, quiero leer, quiero escuchar. Quiero que mi mamá tenga un respiro. La ahogo, soy insoportable y lo admito. No sé expresarme, quizás comienzo a preguntarle algo y me extiendo demasiado, y percibo su cara de "dejate de joder, hacela corta". Por eso me callo, y te extraño. Sé que recibo mucho amor, MUCHO. y odio siempre buscarlo en otras personas. Si tengo oro en mi casa, ¿por qué me aferro a robar anillos de plata? ¿se entiende? no importa. El otro día llegué a la conclusión que estoy retrocediendo mucho; aunque no parezca. A nivel físico me siento genial, más allá de todo, siendo re positiva. Pero veo que vuelvo a lo mismo; a levantarme con una sola meta: comer. escribirt. dormir. aislarme, abandonar. y arraso con todo, todo en serio. Pero tampco me molesta. Por momentos me veo gorda lechón, por otros no tanto y me sorprendo, pero después me asombro más porque me veo obesa y me interesa poco y nada, no es que voy a cortarme ni a llorar por ahí puteando a los santos por crearme tan fea y deforme. Sigo comiendo, eso es lo que me preocupa. Y después me miro, me gusto. y estoy horrible, y como como... tanto que a veces sube la comida, no sé... el ácido de la angustia o del no-saberquépasa me está oxidando. Ves, ahí me veo Yo pasado. No me daba cuenta del estado en el que estaba, valga la redundancia. Tengo miedo de estar volando muy alto, temo caerme de golpe. Amo cantar, me fascina. Ayer (creo) fui a un recital. Hice terapia. Lloré tanto, pero taaaanto y grité mucho más... abrazar la vida, de verdad sentirla y saber perder cada vez creer que estaré siempre bien. Fue tan lindo, tan triste, tan mágico, y real ¿De eso se trata la vida, no? Es como una torta, si le ponés sal en vez de azúcar, es un asco, y no sería un pastel, sino una tarta. Si te olvidas de enharinar entonces se te quema, y plaf. chau pasa a convertirse en desecho.
Por eso debo mezclar bien los ingredientes, poner la cantidad necesaria, ni más ni menos, porque no quiero más engrudos.
No está mal tener momentos de angustia, ni mucho menos de increíble felicidad, pero hay que saber hasta dónde se puede llegar, tengo que aprender a poner límites. Porque no solamente me devoro la casa cuando estoy mal, sino que también alegre me como la casa, a la vecina, el kiosko y los perros de todo el barrio junto. Entonces no es un tema de angustia, son los límites que me faltan; que no sé poner.
Me haría bien ir al psicólogo, pero... no hace falta tanto viaje. Un llamado tuyo, de ella, o de fulanito me trae de regreso la alegría, y canto... todo el tiempo estoy pensando en ti, en el brillo del sol, en un rincon del cielo. todo el tiempo estoy pensando en ti, en el eco del mar que retumba en tus ojos de hiel te soñé te soñé, te soñé una vez más...

Perder para ganar.
Para estar alegre... hay que saborear un par de lágrimas.
y para vivir a veces tengo que morir.
y por eso mismo, recurro a vos blablablíh, ¿alguna vez sentiste necesidad de abrazarme?