usted no sabe lo duro que es no poder contenerse; luchar contra ese impulso que desea salir porque se cansó de estar a oscuras.
Permítame decirle que usted no sabe nada del amor.
No imagina lo que siento cuando escucho el latir del corazón de mi amor, cuando me recuesto sobre su pecho.
No tiene idea del placer que me da estar viva cuando él está conmigo. En esos momentos agradezco cada minuto de existencia.
Usted no tiene la fortuna de tenerlo. Usted no tiene porqué sentirse mal, ya conseguirá alguien a quién amar, pero déjeme decirle que como él no hay nadie más.
Sus besos suaves, sus manos, su fuerza, sus ojos. Su voz.
Su perfume que inhalo cuando lo beso en el cuello.
Su paciencia, delicadeza y valentía de quererme aún sabiendo lo que fui, soy y puedo llegar a ser.
Lo amo y, lamentablemente con dolor, debo que seguir callando.
Porque está preso ante un capricho egoísta de otra persona que no quiere ni puede reconocer que él necesita volar, no importa cómo ni con quién (si es conmigo mejor) a nadie le haría bien estar entre rejas sin poder disfrutar la briza, el calor del sol.. el frío de la mañana, y la lluvia de otoño.
Es muy triste saber que algún día tendré que seder a los caprichos egoístas ya mencionados. Pero está en juego dos diamantes hermosos, y sólo por ellos me plantaría y abandonaría, dolida, sin dudarlo.