viernes, marzo 5

La misa y 63

Todos los 26 eran recordados con mucha tristeza. Ansiosa días e incluso semanas antes de la fecha me acostaba con temor; sabía que algo malo pasaría, como siempre cuando el fantasma se las rebuscaba para salir del closet e irrumpir mi tranquilidad. Como buena obsesiva masoquista busqué su significado. LA MISA.
Tanta y tonta fue mi credibilidad que todos los santos 26 me convertía en monja y le rezaba a San la muerte, un hdp que me arruinó la vida. Él fue mi Dios, durante mucho tiempo le supliqué, le chupé las medias y más arriba, aún así seguía castigándome como si fuera culpable de sus pecados. Hablo de mi ex psiquiatra. Loca y perseguida horas antes de las 12 prendía velas o directamente intentaba distraerme para no percatar que al amanecer me iba a reencontrar con él. Le escapaba y dormía tapada de pie a cabeza con la radio encendida, tv o dvd portatil. El insoportable aparecía siempre en alguna canción, en el trailer de la película o en una estúpida propaganda de sprayette. TODO me hacía temblar; lo sentía cerca y si bien, lloraba por su ausencia, también debo admitir que lo hacía porque nunca se concretaba. Si te divierte ¡volvé! pero no te vayas esta vez. Los días previos a esa fecha era un pañuelo descartable de un alérgico crónico.

El casamiento

Me reía de sus chistes pelotudos, y agradecía mucho su ayuda de psicólogo siendo también paciente. Nos conocimos en una clínica psiquiátrica. Muchos detalles de la relación no puedo contar porque soy pésima describiendo las maravillas que logró su amor en mí. Renazco, me hace sentir mujer, olvidándome casi por completo mis temores de aceptar esa responsabilidad; le tengo pánico a los besos. Nunca besé a nadie, miento... los piquitos con mis perros, ¿cuentan? Desde chica fui configurada para recibirme de la monja más pura y sana. Pobre de mis padres ¡de monja tengo sólo un disfraz y encima comprado en un sex shop! Ok, continúo sino me desvío a repasar las cosas que había en el local y me agarra el Trastorno Obsesivo Compulsivo y quiero comprarme todo, el patito incluído, que queríamos ingresar a la clínica para levantarle el ánimo a la jefa frígida mala onda. Continúo con la genialidad de la historia de amor no concluído. Cada vez que bajaba a planta baja él siempre saludaba y me decía ÁNGEL. Yo ni pelota ¡baboso le gustan todas! El tiempo pasaba y podía percibir cómo mi corazón me advertía que algo le pasaba pero aún no tenía el diagnóstico. El 6/3 descubro que mi cuerpo lo necesita. Reclama por él, lo quiero siempre. Adoro sus caricias y en sus ojos puedo ver su interior. Sus manos grandes y fuertes que muchas veces se juntaron con las mías, me enamoran. Sus besos suaves... suaves... WAIT! Y EL PÁNICO? Con él no me pasa TANTO. Encuentro que puedo ser capaz de intentarlo sin necesidad de hacerme un electroshock al pensarlo. Recostada en su pecho intento escuchar el latido de su corazón, que late a mil. me apasiona.
Lo deseo.
Lo espero.
Lo amo.
Lo cuidaré.

Lástima que los vampiros no existen, sino haría todo lo posible para que fueras inmortal.
Love you Edward,
You know it's true.
Kiss me Edward suavecito como ayer.
Edward and Bella.