Tengo la boca pastosa, y los ojos hinchados; la garganta atada a un nudo de tristeza que no puedo desglosar.
Llevo a mis espaldas una carga de melancolía obesa, fatigosa.
Aún llenándola de curitas, la reciente herida no dejó de sangrar...
Me duele el corazón, no puedo respirar, necesito una porción/posión de felicidad, algún chocolate que me ayude a descomprimir la potente tristeza que ahonda dentro de mí.